Telesecundaria | Inclusión y equidad en la escuela 2



Propósito Conocer las características de una intervención docente que promueva la inclusión y equidad.


Bibliografía:
La integración en el aula regular. Principios, finalidades y estrategias.
Orientaciones generales para el funcionamiento de los servicios de educación especial.
Maltrato y abuso infantil


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Los servicios de apoyo.
Son los servicios de educación especial encargados de apoyar el proceso de integración educativa de alumnas y alumnos que presentan necesidades educativas especiales, prioritariamente aquellas asociadas con discapacidad y/o aptitudes sobresalientes, en las escuelas de educación regular de los diferentes niveles y modalidades educativas.

Estos servicios promueven, en vinculación con la escuela que apoyan, la eliminación de las barreras que obstaculizan la participación y el aprendizaje de los alumnos, a partir de un trabajo de gestión y de organización flexible, de un trabajo conjunto y de orientación a los maestros, la familia y la comunidad educativa en general.

Los principales servicios de apoyo son las Unidades de Servicio de Apoyo a la Educación Regular (usaer) y los Centros de Atención Psicopedagógica de Educación Preescolar (capep); sin embargo, también los Centros de Atención Múltiple (cam), ofrecen apoyos específicos a alumnos que presentan necesidades educativas especiales asociadas con alguna discapacidad en su proceso de integración educativa. Finalmente, existen organizaciones de la sociedad civil que ofrecen servicios de apoyo a escuelas públicas y privadas que integran alumnos que presentan necesidades educativas especiales.

Las ayudas que ofrece el servicio de apoyo deben encaminarse a lograr que la escuela adquiera elementos técnico-pedagógicos suficientes para dar respuesta de manera autónoma a las necesidades educativas especiales de los alumnos; en este sentido, el servicio de apoyo debe concebirse como una ayuda temporal a las escuelas de educación inicial y básica. Cuando la escuela cuenta con más elementos para la atención de los alumnos que presentan necesidades educativas especiales, puede apoyarse en los servicios de orientación de educación especial.

Los apoyos que ofrece este servicio están dirigidos para responder a las necesidades educativas especiales de los alumnos, prioritariamente las que se asocian con discapacidad y/o aptitudes sobresalientes, a través de acompañar a la escuela en el desarrollo de ambientes flexibles, dinámicos e innovadores en donde no existan barreras para el aprendizaje y la participación de los alumnos, estableciendo un trabajo permanente con el personal directivo, maestros y familias, favoreciendo el proceso de integración educativa.

Los servicios de apoyo brindan atención prioritariamente a aquellas escuelas donde se encuentra un mayor número de alumnos que presentan necesidades educativas especiales, prioritariamente aquellas asociadas con discapacidad y/o aptitudes sobresalientes, por ello, se ubican dentro de las escuelas de educación inicial y básica regular. Es importante la movilidad del personal del servicio de apoyo en las escuelas de un ciclo escolar a otro, sin que cambie su adscripción, que es, justamente, el servicio de apoyo.

En cada entidad federativa, estos servicios se distribuyen de acuerdo con el diagnóstico de los alumnos que presentan necesidades educativas especiales, principalmente asociadas con discapacidad, que asisten a las escuelas de educación regular y que requieren del apoyo de educación especial; además, están organizados por zonas o regiones, con el propósito de atender escuelas de los distintos niveles y modalidades educativas; para ello, los responsables de educación especial, los supervisores y los directores de los servicios revisan la información aportada por la estadística básica, en particular la relacionada con el cuestionario estadístico 911 y el cuestionario anexo de integración educativa.

El servicio de apoyo es flexible en su organización y operación, adaptándose a la demanda real de las escuelas; sin embargo, es necesario considerar que cada equipo, conformado por un psicólogo, un maestro de comunicación y un trabajador social, atienda entre cuatro o cinco escuelas de educación regular, ya que el maestro de apoyo acompaña a una o dos escuelas, dependiendo de la población que presenta necesidades educativas especiales en cada una de ellas. El ámbito de operación de los especialistas es mayor porque se enfoca a los apoyos específicos de alumnos con discapacidad, sus maestros y familias. Con ello, se establece que las escuelas tengan visitas de seguimiento frecuentes; que los maestros, las familias y los alumnos reciban constantemente los apoyos que necesitan, permitiendo un seguimiento y una evaluación continua y pertinente.

Las necesidades educativas especiales pueden estar asociadas con tres grandes factores:

a) Ambiente social y familiar en el que se desenvuelve el niño.
Ciertas características del grupo social o familiar en que vive y se desarrolla el niño, tales como familias con padre o madre ausente, pobreza extrema, descuido o desdén hacia la escolarización, entre otras, podrían repercutir seriamente en su aprendizje y propiciar la aparición de las necesidades educativas especiales.

b) Ambiente escolar en que se educa el niño.
Si la escuela a la que asiste el niño está poco interesada en promover el aprendizaje de sus alumnos, si las relaciones entre los profesores están muy deterioradas o si el maestro no está lo suficientemente preparado, algunos alumnos pueden llegar a presentar necesidades educativas especiales.

c) Condiciones individuales del niño.
Existen algunas condiciones, individuales, propias del sujeto, que pueden influir en sus aprendizajes, de tal forma que requiera recursos adicionales o diferentes para acceder al currículo. Algunas de éstas pueden ser:

→ Discapacidad.

→ Problemas emocionales.

→ Problemas de comunicación.

→ Otras condiciones de tipo médico (por ejemplo: epilepsia y artritis).

El maltrato y la violencia infantil

El maltrato o violencia infantil, suele ser definida como: toda conducta de acción u omisión, basada en la concepción de superioridad y/o en el ejercicio abusivo de poder, que tiene como objeto producir un daño físico, psicológico o sexual, generándose ya sea en primer término en el seno familiar, en la escuela o en el medio social que se desarrolle el menor de edad.

La OMS define la violencia como el uso intencional de la fuerza o el poder físico, de hecho o como amenaza, contra uno mismo, otra persona o un grupo o comunidad, que cause o tenga muchas probabilidades de provocar lesiones, daños psicológicos, trastornos del desarrollo, privaciones e incluso la muerte

El maltrato suele presentarse en distintas formas y niveles, entre las que se encuentran:

- Maltrato físico.

Entendido como todo acto de agresión intencional, repetitivo, en el que se utilice cualquier parte del cuerpo, algún objeto, arma o sustancia para sujetar, inmovilizar o causar daño a la integridad física del otro, encaminado hacia su sostenimiento y control;

- Maltrato psico-emocional.

En el que se presentan conductas expresadas a través de prohibiciones, coacciones, condicionamientos, intimidaciones, amenazas, actitudes devaluatorias, de abandono y que provocan, en quien las recibe, deterioro, disminución o afectación a su estructura de personalidad

En un primer nivel se emplean gritos, sacudir, empujar o sujetar fuertemente, dejar al menor sin comer, exponerlo al frío, nalguearlo, castigarlo, encerrándolo o poniéndolo de rodillas durante varias horas; en otro nivel se infringen castigos que suelen dejar marcas tales como quemaduras, moretones, rasguños, ojos hinchados o amoratados, entre otros. Los casos mas graves se presentan cuando la persona agredida requiere de atención médica por fractura de huesos, hemorragias internas y externas, heridas o mutilaciones por arma blanca, o heridas por arma de fuego.

Los niños que sufren maltrato infantil suelen ser producto de embarazos no deseados, o de madres menores de edad. Habitan en viviendas pobres o pertenecen a familias numerosas que viven en condiciones de hacinamiento, padres solteros, hogares desintegrados o en núcleos familiares en los que se suele consumir drogas y alcohol, lo que no quiere decir que sea un fenómeno relacionado con la pobreza o que sea exclusivo de los sectores menos favorecidos, ya que se presenta en todos los niveles socioeconómicos.

La violencia hacia los menores de edad también suele ser dividida en:
- Violación,
- Abuso sexual,
- Estupro,
- Hostigamiento sexual y,
- Pornografía infantil.

Estos tipos de violencia suelen presentarse desde los cero a los quince años de edad. Geográficamente el tipo de violencia y maltrato que se ejerce en menores suele tener características definidas, por ejemplo, mientras que en las zonas rurales se presenta con mayor regularidad el maltrato físico, las zonas con mayores índices de prostitución infantil son las que tienen vocación turística, así como las regiones fronterizas

Otra variante del maltrato infantil es el abandono, al que se enfrentan no sólo los niños que son dejados en la calle, sino también aquel que enfrentan dentro de su propio hogar y que consiste en “todo comportamiento que provoca descuido y desatención de las necesidades básicas… el abandono infantil es una actitud de negligencia y descuido de los adultos a los pequeños y se observa en la falta de alimentación, vestido, higiene personal, atención médica y vivienda; desinterés en todo lo referente a su educación; y además incluye exponer a los niños a la violencia de la pareja.”5 El niño victima de negligencia suele estar constantemente enfermo y presentar retraso en el desarrollo o desnutrición.

El maltrato está catalogado como un problema doméstico, los victimarios suelen ser: la madre, el padre, ambos padres o algún familiar cercano, mientras que el llamado maltrato institucional suele ser infringido por los maestros o algún adulto que tiene contacto con los menores en el interior de las escuelas.

En ambos casos la denuncia es poco representativa, en el primero de ellos se cuenta con la complicidad de familiares e incluso vecinos quienes suelen darse cuenta de la situación que sufre el menor y prefieren callarla, en el segundo caso cuando los padres se dan cuenta del maltrato que sufre el menor en la institución, los arreglos suelen ser al interior de la misma sin que lleguen a hacerse públicos

El maltrato tiene diversas manifestaciones. Sin duda, el que se detecta con mayor rapidez es el evidente castigo corporal, lo que no significa que sea menor la incidencia ni el daño que genera el maltrato emocional. Incluso, las huellas de la negligencia y del abandono pueden ser mucho más profundas y más devastadoras.






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